Algunos sectores económicos concentran grandes porcentajes de empleo femenino y, al mismo tiempo, presentan condiciones laborales más precarias: jornadas parciales, temporalidad elevada y salarios bajos. Entre ellos destacan las trabajadoras del hogar, las camareras de piso y las trabajadoras temporeras en explotaciones agrarias. Analizar estas áreas no solo permite visibilizar la desigualdad de género en el mercado laboral, sino también identificar oportunidades de mejora en políticas de empleo y derechos laborales.